TIEMPO DE CALIDAD: 15 Minutos.
- La gloria de Dios llena el templo, tan maravilloso y majestuoso digno de recibir la gloria de Dios en su interior. Dios todopoderoso, Amo y Señor de toda la ley, hace perfectas todas las cosas y limpia al pueblo de sus pecados; en sus manos está el perdón y la gracia en todo tiempo, bajo su voluntad todos los tiempos, paz para el que reconoció sus errores y se arrepintió por completo.
- Su gloria llena éste lugar, lo hace resplandecer, vive para siempre, levanta un nuevo amanecer. No olvidemos lo bueno que es Dios y las cosas que hizo por nosotros, sus milagros y sus prodigios, su palabra fiel y sus dichos llenos de amor, no seamos faltos de entendimiento y busquemos encontrar esa gloria que puede llenar el templo de nuestro corazón. Amén.
- Cambió la ley por la gracia, pues no alcanzarían los sacrificios para limpiar nuestros pecados y tampoco alcanzaríamos el verdadero arrepentimiento en nuestro corazón, no somos sinceros, nos falta mucho para llegar a serlo; necesitamos que Dios llene nuestro templo, que limpié nuestras pecados y sane nuestras heridas.
APLICACIÓN:
- Santo es Dios, santa su presencia, llena con poder nuestro corazón, hace milagros y prodigios en nuestros días y habla con palabras de amor al corazón que aún respira, para buenas obras nos llamó, y para alabar su santo nombre nos hizo dueños de su amor. Busquemos la paz de su llamado, el motivo de su gracia en nuestro corazón.
- Bendito sea Dios, dueño de nuestro corazón, gratitud y honor rendimos a sus pies porque Él es bueno y misericordioso, porque es sincero, más que ningún otro, más que el más valiente de sus obreros. Para alabarle hemos nacido y para glorificar su santo nombre estamos vivos. Amén.