viernes, 27 de noviembre de 2009

Boris - Sal 4 - Tú diste alegría a mi corazón

  1. Dice la palabra de Dios que él escucha al hombre piadoso y mejor aún, dice que lo aparta para sí; y es Dios quien da paz y confianza a éste hombre piadoso. Y Dios no niega a nadie, y el que lo busca incansablemente es recibido por justicia. Al hombre que es recto delante de Jehová, Dios lo exaltará, más al que es injusto en sus intenciones Dios lo humillará.
  2. Cuán importante es la meditación, pues luego de tomar para si palabra es necesario asimilarla, entenderla, guardarla y aplicarla; porque ésto en adelante será lo único que nos mantendrá verdaderamente vivos.
  3. Seámos prudentes y cautos, amantes de Dios, porque ciertamente el que ama al Señor hace lo que a Él le agrada. De ésta manera y no como quien busca lo contrario, hallarémos aquélla paz y alegría que sólo Dios puede poner en nuestros corazones. Sal 4:8 En paz me acostaré, y asimismo dormiré; Porque solo tú, Jehová, me haces vivir confiado.
Aplicación:
  • Y he encontrado un mayor sentido, que cada momento crece más, en aquél a quien entregué mis sueños, mi Dios... mi Creador, mi Salvador. Seré de honra y no de infamia para mi Señor, amando la verdad y la justicia de su nombre.