miércoles, 28 de enero de 2015

Boris - Lc 19 - Cristo Salvador


TIEMPO DE CALIDAD: 15 Minutos.
  1. Hay muchos que se arrepienten de corazón y Dios los perdona, en ese mismo momento reciben el Reino de Dios en sus vidas, así como Zaqueo muchos hemos venido a ser parte de su reino y a vivir conforme a sus preceptos, esa es la vida que glorifica a Dios y Dios no se avergüenza de llamarlos hijos suyos. Dios conoce las intenciones del corazón, Él las escudriña, sabe a quienes ha llamado y a quienes han de recibir la gracia con alegría, a éstos ama Dios con todo su corazón.
  2. Una cosa más nos ha pedido El Señor y ha dicho: Por cuanto en lo poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; por lo cual debemos mirar nuestro testimonio y meditar en cuanto a qué habremos de lograr andando en obediencia, en que por gracia estamos vivos y hemos recibido de Dios ciertos dones que a la verdad nos han sido dados para glorificarle y honrarle, para servirle. Rindamos una vida de adoración y alabanza, una vida de misericordia y entrega, Dios se encargará de que rindamos mucho fruto, pues el crecimiento lo da El Señor.
  3. Vino El Señor y muchos no le conocieron, vino como un cordero al matadero, en cueva de ladrones y entre quienes intentaban matarle, vino El Señor y no le recibieron, no lo aceptaron y peor aún no le dieron gloria, por tanto hoy mismo vivimos la pena de nuestra historia. Vino para rescatar lo que se había perdido, a salvar al que había caído. Con tanto amor nos ha amado Dios, es justo que le rindamos adoración.
APLICACIÓN:
  • Fuimos llamados a su reino, a sus atrios para alabarle y glorificarle, llamados a servirle de corazón y con amor eterno, para ser útiles en sus caminos y a dar fruto al ciento por uno, llamados a su gracia y a su benevolencia, porque así lo quiso El Señor, así lo escribió en su libro, es la voluntad de Dios, seamos fieles en obedecerla y de tal modo darle toda nuestra adoración. Amén.
  • Cada día recordemos al Señor y la obra en la cruz del calvario, el precio por nuestra vida y la misericordia vertida hasta el día de hoy, tiempo de gracia y tiempo de amor en que toda palabra es revelada a los hombres, aquellos que conforme a sus propósitos fueron llamados a sus caminos a cumplir toda voluntad del Señor, que viva Cristo, que viva su santo nombre, que viva nuestro Salvador.