- Nuevamente se escucha la promesa del Señor, en que seré guardado para siempre. Y continúa insistentemente, debo creerla y debo esperarla... sin embargo las circunstancias de la vida cubren éstas promesas de modo que mi fe nuevamente es probada...
- No sólo me guardará de todo mal, también guardará mi alma, El Señor me guardará... El Señor lo hará, aunque no lo vea, lo creo y lo espero. Lo demás no importa...
Aplicación:
- Dios es real, y su palabra también es real, lo que Él dice es verdadero, la decisión de creer es el inicio de lluvia de bendición. Lo creo y lo espero.