martes, 7 de enero de 2014

Boris - Ezq 14 - En su gran amor


TIEMPO DE CALIDAD: 15 Minutos.
  1. Los hombres son falibles ante Dios, cometemos errores al punto de llegar al pecado. Cuán difícil resulta para nosotros mantener la pureza de corazón y qué difícil resulta la fidelidad en un mundo que práctica la traición. Por tanto, y como lo afirma Dios, es posible mantener la fidelidad y ser santos; ésto mediante la santidad, la consagración a Dios, porque así fue con Daniel, Noé y Jacob.
  2. Entonces, es mejor mantener la santidad y la pureza del corazón mediante la consagración. Así cómo lo dice El Señor: los profetas y quienes hayan erigido ídolos en su corazón serán cortados de la tierra. Mejor es vivir en su presencia que mil años fuera de Él.
  3. Tantas son las veces que fallamos, y múltiples las ocasiones en que nos enfriamos y entregamos en manos del pecado nuestros sueños y no somos fieles a Dios, de otro modo Dios no lo mencionaría. Pero así como dice El Señor, Él levantará una nueva generación del polvo de la anterior, de modo que la redención es verdadera y posible para el que cree; será que mi alma viva esperanzada y que mi corazón no pare de creer por más duro que sea el haber incurrido en error. Sea que me sane El Señor y que limpié mi corazón para estar a su lado y lave ni frente por mis iniquidades. El Señor es fiel, para siempre es su misericordia.
APLICACIÓN:
  • El Señor guarda mis caminos y sana mis heridas, es Dios quien me sustenta y hoy habla a mi vida, como la voz de refrigerio que necesita mi alma, como la luz que alumbra mi calma, así como el deseo más puro que satisface mi ser. Por amor me llamó y por amor me levantó, por amor es que me tiene en sus brazos y por amor me sustenta con su palabra. No soy digno de ello, sólo puedo esperar en su misericordia.
  • Reconozco mis faltas y la dureza de mi corazón, que con debilidad me alejé y que no hice conforme a su voluntad, peor aún puse ídolos en mi corazón y con seguridad contristé mi espíritu; pero hoy cuento con su amor, como si no tuviera en mi carga alguna, espero en El Señor como mi única salvación, imagino su presencia y que un día me exalte en su gran amor.