martes, 21 de julio de 2009

Boris - 3 Juan 1 - Hijos de verdad

  1. También Dios nos llamó a formar hijos de verdad, aquéllos que se convirtiéron y que luchan por dar nuevos frutos para el Señor, son los que sirven a los demás, los que entregan su vida por los demás por amor a Cristo. Sin duda su testimonio es verdadero y es conocido por los santos, y realmente es verdadero porque no sale de su misma boca sinó del testimonio que dan los demás.
  2. Hay muchos que no escuchan ni entienden y que toman las cosas como las pinta el mundo, a ellos no les importa, creen que nuestro fin es muy pobre, pero por más pobre e indigno que lo vea el mundo, éste estilo de vida consagrada a Dios es la llave a la felicidad verdadera y es la vida que eligen aquéllos hijos de Dios que son frutos de verdad.
  3. Cuánto debemos alegrarnos por cada miembro que brilla en la congregación, porque ciértamente es semilla que se esparcirá entre sus conocidos y de ésta manera aún más personas conocerán el designio de Dios para sus vidas.
  4. Siempre creí que los cristianos eran unos locos, faltos de carácter y sometidos a una iglesia que además de quitarles su dinero los hacía vivir de manera humillante; qué equivocado que estaba, en ese momento era del mundo y no entendía, estába del lado de los que se pierden, pero no sabía lo que me hiba a pasar, me doy cuenta del amor que Dios me tuvo desde mi inicio, Él me cambió. Sentí que Dios me decía: 'Ya es hora, ya has vivido de acuerdo al mundo y ahora es tiempo de que veas lo que tengo para ti'. Sentí que mi destino era ser parte de la familia de Dios, sentí que Cristo decía: 'Padre de los que me díste no perdi ni uno', y con ésto supe que era útil para Cristo y que le había encontrado sentido a ésta vida. Sé que los hijos de verdad son los que aman de verdad, los que dan sin esperar recibir nada, porque aman sin ser amados... Así es el amor de Dios. Ahora vivo constante en éste precepto cual sentido es único y perfecto. Me he convertido en un amante de su amor, gloria a Dios y a Jesucristo de quien no me soltaré jamás, éstas palabras las escribo con el corazón.
Aplicación:
  • A Dios sea la gloria, sólo a Dios se le puede pedir perdón de una vida perdida, una vida sin sentido... Su amor es indescriptible, sólamente Él puede cambiar una vida y éste es el milagro más grande, vidas cambiadas. Viviremos para dar fruto al único Dios verdadero y éste fruto será eterno.