- Sal 103:3 El es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias; Así le dice el salmista a su alma y me parece que igualmente yo debería entender en mi corazón que Dios es quien me perdona y me sana, entrar en conciencia en mi corazón que no hay otro a quien deba buscar para ser sanado, lo guardo en el corazón, no lo olvido...
- Sal 103:5 El que sacia de bien tu boca De modo que te rejuvenezcas como el águila. De modo que mi boca no vuelva a cometer transgresión, que en vez de eso, como dice el salmo sea saciada de bendición y que mi vida sea un reflejo de mi Dios. Hay un nuevo deséo en mi corazón.
- Sal 103:21 Bendecid a Jehová, vosotros todos sus ejércitos, Ministros suyos, que hacéis su voluntad. Primeramente los ángeles y enseguida los ministros, parte de su ejército, quienes hacen la voluntad de Dios, qué hermoso saber que se puede formar parte de éste grupo privilegiado, no hay momento en que no se deba bendecir a Jehová. Su victoria es mi victoria. He tomado la bendición...
Aplicación:
- Dios me regala 3 cosas hoy: Me recuerda que en Él puedo hallar perdón y sanidad a mi alma, me regala bendición para ser de bendición pues llena mi boca de bien y me regala un ministerio y con ésto servir y bendecirlo. Son tres regalos hermosos y creo que con una gran responsabilidad por delante, así que confío en El Dios de mi vida, quien me ha de llenar de bendición, así como prosperará mi alma. Bendito El Señor.
- El Señor se ha acordado de mi, y de mis promesas y ha tomado las riendas de mi vida para que en su tiempo pueda irradiar la paz que pone en ella, ser de bendición.