viernes, 5 de septiembre de 2014

Boris - Mat 5 - Expuesto nuestro corazón


TIEMPO DE CALIDAD: 15 Minutos.
  1. "Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto". No es imposible, no está fuera de nuestro alcance, con la ayuda de Dios todo es posible, con su Espíritu Santo sobre nosotros es posible, con la convicción bien clara y la suficiente fe en el corazón. Hermoso capítulo del Sermón del monte, invaluables enseñanzas sobre el Reino de los cielos, sobre su naturaleza y la naturaleza de Dios.
  2. Amar a los que nos aborrecen, bendecirlos, presentarnos en paz delante de Dios, no ceder al pecado, no adulterar en el corazón, esperar en El Señor, guardar la fe. Todo eso lo dijo El Señor, todo eso lo aclaró, no aboliendo la ley sino ampliándola mucho más; de modo que no hay excusas, de modo que hasta en esto está su misericordia, en que tengamos esperanza en el corazón guardando sus mandamientos que no pasarán jamás. En la voluntad de Dios que es perfecta.
  3. Nuestro Señor, que hermosas palabras nos ha dejado, qué hermosas enseñanzas a nuestras vidas, hermosas de verdad. Fuerza para cumplir, para no rendirse, andando en su gracia y no fallando a tan grande regalo de parte de Dios. Dios nos dé valor para afrontar los delitos de nuestras intenciones, que nos ayude a lograr más de lo que habíamos entendido, más de lo que nuestros ojos pueden ver. Amén.
APLICACIÓN:
  • A estas alturas de la vida es impresionante el escudriñarse a uno mismo y ver que falta mucho aún por trabajar, muchos por corregir y por mejorar, somos pecadores, acusados por nuestra propia conciencia, con lugar ante el concilio, con un precio que pagar. Ciertamente no hay quién pueda decir que es justo y que no tiene faltas. Todos pecamos y fuimos destituidos de la gloria de Dios.
  • Dios pone la justicia sobre nuestras cabezas pero también pone abogado de oficio, excelentísimo y perfecto dando a saber que no quiere que se pierda ninguno, con la perfecta cura en su propia sangre, en su propia vida, alguien que nos ama hasta la muerte siendo que somos pecadores, alguien que a pesar de nuestras faltas y nuestros delitos está dispuesto a pagar el precio de nuestras vidas dando la suya. Jesucristo El Salvador, nuestro ayudador, sanador y redentor, maestro y Rey justo, dueño de nuestro ser.
  • No ignoremos las palabras de Jesús, meditemos en cada una de ellas, cumplamos como lo dijo El señor, fieles y maduros en la fe, andemos en paz delante de Dios, andemos en justicia porque Él es justo también.