- Es importante saber que lo desordenado no viene de Dios sinó de nuestras malas costumbres, sabiéndo ésto tratarémos de apartarnos de tales malas costumbres, en todo caso si algúno fuéra a demostrar que no le gusta trabajar o no le importa el trabajo de los demás, tenemos autoridad para amonestar, y para alentar al cambio.
Aplicación:
- Creo que los malos habitos son pesados y dañinos para nuestra salud espiritual, soy conciente que algúnos malos hábitos son difíciles de quitar, más también creo que la oración es poderosa y que Dios concede la liberación de la vida desordenada.