domingo, 22 de junio de 2014

Boris - Hab 3 - Dios, padre bueno y fiel


TIEMPO DE CALIDAD: 15 Minutos.
  1. Jehová el Señor es mi fortaleza. El que levanta mi cabeza, el que hace posibles todas las cosas, conmueve la tierra con su sola palabra, hace temblar las naciones y levanta los montes con un sólo sonido, es dueño de todo lo que hay y la materia se rinde a sus pies. Nuestro Dios es inmensamente poderoso, es poderoso sin medida, por siempre le alabaremos, pues su grandeza sobrepasa todo entendimiento.
  2. Inmensamente poderoso es El señor, grande en misericordia, el único Dios verdadero, el que cumple sus promesas y hace nuevas todas las cosas, cambia la vida de los hombres, los hace respirar, libra de las aflicciones y renueva el pacto con los cansados. Nunca olvidaremos de sus dichos y del amor que fluye de sus boca; nuestro pastor en quién se halla la complacencia de mi alma. Por siempre, por Él y para Él, toda la gloria, toda la honra, el dominio y el poder.
  3. La oración es poderosa, es milagrosa, renueva lo que ha sido derrotado, levanta nuevas promesas y trae a la vida nuevas esperanzas, porque está dirigida a Dios, grabada en el corazón, justa y en medida necesaria, saludable y restauradora. A quien iremos si sólo Dios tiene palabras de vida eterna?, con quien de aliviaran nuestros dolores?, en quién más habrá vida en abundancia?, en quién más hallará consuelo nuestra alma?... Sólo en El Señor.
APLICACIÓN:
  • Poderoso Dios, fuerte y valiente, nos salvará, oirá nuestra oración, la hará una realidad, al que clama escuchará y levantará con su mano poderosa, levantará como levantó los confines de la tierra, los hará resplandecer. Miles de canciones, incontables a sus pies, innumerables las alabanzas y los salmos a su nombre, nuestro Dios es Rey de reyes y Señor de Señores.
  • La oración del justo puede mucho, la oración es la conexión directa con Dios y es la puerta a los milagros y las promesas del Señor, la respuesta es la mejor salida a los problemas y a cualquier situación. Dios es nuestro padre y no deberíamos temer el hablar con Él y expresar lo que sentimos.