- Cuando hemos decidido seguir a Cristo y comenzar a cumplir con toda justicia que es la voluntad de Dios, es que necesitamos clamar a Dios para que nos guarde, para que aumente nuestra espiritualidad y nos aparte para que nada interfiera en el proceso. Es una necesidad y un deséo el estar en su presencia y cumplir con todos su preceptos.
- Es necesario meditar, porque sólo de ésta manera es que entendemos muchas de las cosas que Dios habla a nuestras vidas. Mientras entendemos su voluntad, también buscamos de su protección para no volver a caer.
- El tener un corazón íntegro en El Señor es parte de la bendición que Dios nos puede dar, pero hay que anhelarlo y desearlo de todo corazón.
Aplicación:
- Que no se aparte la ley de Dios de mi vida, sino que crezca de modo que ya no pueda parar. Que su voluntad sea real en mi vida y que yo pueda esperar confiado e ilusionado.