miércoles, 21 de enero de 2015

Boris - Lc 15 - Así nos ama Dios


TIEMPO DE CALIDAD: 15 Minutos.
  1. Basta éste capítulo para entender cuanto nos ama Dios, la alegría que hay en el corazón de Dios cuando uno de sus hijos que se había perdido vuelve a sus brazos, ciertamente es como la oveja perdida, como el dracma que trae alegría a la viuda y como el hijo que andaba muerto y vuelve a la vida. Diligentemente nos busca El Señor, con ansias y con amor eterno nos ama Dios, limpia la casa con el fin de hallarnos; corre a nuestros brazos y besa nuestro cuello. Así nos ama Dios.
  2. Son maravillosas las palabras de Jesús, la sabiduría y las ilustraciones de las parábolas frente a los fariseos, ninguno hubo que haya podido decir nada en contra de lo que dijo El Señor, ninguno que haya podido entenderlas sino que fueron dadas a los hijos de Dios cuyos corazones le pertenecen sólo a Él. El hijo de Dios vino a salvar a los que se habían perdido, a levantar a los que se habían apartado y habían caído, vino para llamar a pecadores y no a justos. Mas también sabemos que todos hemos pecado, tuvo misericordia de cada uno de nosotros.
  3. Ninguno puede vivir con su propio entendimiento, no hay uno solo que no necesite de Dios, es nuestra naturaleza, hay un vacío en nuestro corazón que sólo Dios lo puede llenar, sólo su misericordia puede darnos libertad, puede llevarnos a entender y apreciar la obra de sus manos, y en Él tenemos necesidad, dependencia y esperanza. Tanto nos ama Dios, como no lo podríamos imaginar.
APLICACIÓN:
  • Hermoso capítulo, muestra el amor de Dios para nosotros, muestra su benevolencia y lo propicio a nuestras vidas, muestra la gracia y la justicia; y un Padre bueno que nos trajo felicidad. Realmente bello es El Señor, realmente maravilloso nuestro Dios, hizo fiesta y gran festejo por nosotros, porque estábamos perdidos y hoy hemos vuelto a su casa, a la casa de Dios.
  • Son incontables los días de nuestra necesidad si no tenemos a Dios, son tristes y desolados si no vemos ninguna salvación, somos necesitados de Él, sólo esperamos en su amor; hallamos la justicia y el verdadero amor, andamos con Él y nuestros pasos de su lado nos muestran su fidelidad y que todo lo que dijo se ha de cumplir, a su lado somos libres, dignos y justificados por medio de la fe en Dios.