- David estaba con Dios y todo le hiba bien, fué valiente e inteligente dentro de la situación en la que se encontraba, mientras Saúl había perdido la presencia de Dios en su vida y enpeoraba cada vez más. Aquí se puede ver la diferencia cuando está el favor de Dios. Con El Señor, tengo ventaja, sin Él, voy camino a la perdición.
- Núnca perdió la humildad y su alma agradó cada vez más a Jehová. Siendo ungido y elegido por Dios, no se envaneció ni se negó a servir, era un siervo preparado para reinar. Ciertamente en el reino de los cielos es mayor el que se hace menos y sirve a su generación.
- Ningúna melodía puede ser agradable si no está Dios en ella, además ningúno puede disfrutar melodía si no está Dios en él mismo.
Aplicación:
- Es cierto, no alcanzaré ningúna victoria si no busco al Señor y no tengo a Cristo en mi corazón, si no soy elegido por Él para representarlo, no habré logrado nada. La bendición fácil bien y también fácil se va.