- Sal 90:3 Vuelves al hombre hasta ser quebrantado, y dices: Convertíos, hijos de los hombres. La Biblia dice que Dios se acuerda de los hombres, y que se vuelve a ellos para animarlos a la conversión, también sabémos que el poder de Dios nos envuelve, nos llena y se mueve alrededor de nosotros, en tiempo, espacio y aún en nuestras vidas. Estámos sujetos a Él.
- El tiempo que pasarémos en ésta tierra no es nada para el tiempo de Dios, la Biblia dice que ni aún el más fuerte de los hombres puede huír a ésta verdad. El salmo expresa la grandeza de Dios, su poder y deidad, aquéllos atributos que todos debémos conocer y guardar en nuestros corazones.
- El salmo también expresa el deséo de los hombres de Dios que quieren conocer y no ignorar su existencia en ésta tierra, y reconocer que hay un Dios lleno de misericordia de quien se espera cubra con su poder a los que un día viniéron a ser hijos suyos.
Aplicación:
- Estoy sujeto a mi Dios, quien se encargará de cuidar y llevar por las buenas sendas mi vida y mis decisiones, pues todo lo dejo sujeto a su amor.