- Ciertamente el que guarda y abunda en los dones que se mencionan en éste capítulo será grandemente recompensado con los frutos de sus obras. Como dice la palabra éstas cosas nos mantendrán firmes en el acercamiento a Dios y abrirán las puertas de los cielos para que entremos confiados.
- También tomar en cuenta la amonestación recibida que es justa porque viene de Dios, y Dios no es injusto en ningún momento y viene a recordarnos que el no tener éstos dones nos llevará al alejamiento perpetuo de su presencia.
- Tengámos a bien ser luz para el mundo, cual antorcha que no se apaga nunca, guardando los mandamientos de Dios, y conociendo profecía inspirada por Dios, porque para ésto hemos sido llamados.
Aplicación:
- Guardarémos los dones y procurarémos con mayor afán el añadirlos a nuestras vidas. Dios sea dándonos ocación de crecer y tomar el buen camino que Cristo ha trazado. Que a Dios sea la gloria por siempre.