TIEMPO DE CALIDAD: 15 Minutos.
- Dios no aprueba la injusticia, y menos la perversidad de los hombres, algunos más que abominables a Él. No puede pagar el justo sin que su alma sea cobrada, ciertamente la venganza es de Señor. Pero El Señor es bueno y también perdona, éste rey Acab se humilló y Dios lo escuchó, Dios le perdonó la vida, pero el precio de su injusticia tenía que ser cubierto.
- Del mismo modo nosotros pecamos y Dios nos perdona cuando nos humillamos, pero nuestros pecados tienen sus consecuencias, mejor no volver a caer, mejor limpiar nuestra,frente y volver a comenzar, pues Dios hará y Dios nos levantará.
- La gracia de Dios es grande y su misericordia también, no desaprovecharé tan grande oportunidad, que no me olvide de ésta gracia e infinito amor.
- La respuesta del Señor puede ser inesperada y sorprendente, cómo puede dar vida cuando merecemos muerte?... Cómo puede escucharnos cuando nuestras transgresiones han sobrepasado su límite?... Ya lo ha demostrado al morir en la cruz, al hacerse maldito para que yo sea bendito, aún más que ésto vino a hacer El Señor.
APLICACIÓN:
- A mi también Dios me ha perdonado, con su sangre me lavó y en su misericordia de levantó. Puso sueños en mi boca y puso su aliento también. Pero he de cuidar éste regalo tan grande, he de caminar en sus caminos. Dios sea guardando mi vida porque soy débil y fácilmente puedo caer.
- Sé que soy perdonado y ahora me resta olvidar lo pasado y creer que lo que está adelante ha de venir, y que cada sueño se ha de cumplir, tal vez tardará pero con seguridad ha de surgir. Bendito el precioso nombre del Señor.