- Hemos recibido la palabra, y siéndo ésta sembrada en buena tierra ahora vivimos unánimes en un mísmo espíritu, como hermanos y con un mismo sentir. Dios nos libró de calamidades, nos cambió de lo inservible a lo necesario, ahora somos parte de Él así como Dios es parte de nosotros. Nos guardamos los unos a los otros, somos diligentes en ministrarnos. Gloria a Dios por que nos ha regalado una nueva familia que en todo tiempo está de nuestro lado.
- Dios no quiere que andémos en unión con los del mundo, aquéllos que no creen en Dios, aquellos que no temen a Dios, porque no hemos sido limpios para ello, mas por le contrario nos ha delegado una gran tarea en el mundo por lo cual estámos en él. Somos templo de Dios. Dios nos a puesto por hijos suyos y Él como padre nuestro.
Aplicación:
- Dios nos lo ha dado todo, aún nos protege y guarda de todas las asechanzas del mundo, nos leventa el espíritu y nos alienta en todo tiempo, por tanto tenemos un mismo espíritu y somos hermanos; debemos guardarnos a nosotros mismos en unidad. Dios es nuestro Padre y nosotros sus hijos.