TIEMPO DE CALIDAD: 15 Minutos.
- Vendrá El Señor. Con fuego y poder, justicia delante de Él. Vendrá con verdad y como el sol, vendrá para saciar el alma del que le busca de corazón, vendrá Dios. Entonces sus enemigos serán abatidos, sus hijos saltaran como lo hacen los becerros de la manada. Vendrá Dios y en sus alas traerá salvación. Por los siglos Dios de amor, perpetuo e infinito es, Santo y poderoso es su amor, digno para siempre es El Señor.
- Hará volver el corazón de los padres hacia los hijos y de los hijos hacia los padres. Se verá el amor de Dios, brillará su inmensidad y la paz de su corazón, hará milagros y prodigios en medio de la congregación. El día del Señor será para restauración y para redención de muchos, para satisfacción de los sedientos y los que se entregan enteramente para ser parte de la obra de su gran amor.
- Cuán grande es El Señor, cuán grande su amor, perdonador y Salvador, digno para siempre y justo en todo sentido, bueno es Dios, bueno es Él. Grandes historias han sido parte de Él, grandes maravillas de las que somos testigos y vivimos en Él como en un nuevo amanecer, grandes prodigios en nuestras vidas, grandes verdades que aún pudimos ver, grande es El Señor, su majestad y su poder.
APLICACIÓN:
- Los días son cortos y las ocasiones contadas para la obra en la que hemos de creer, oportunidades que no pueden desfallecer y días enteros de no pueden enmudecer; por encima de las dudas hay un Rey, hay un Salvador y Redentor Jesucristo nuestro Rey, cordero inmolado y quien pudo vencer, la luz de la mañana, el sol de justicia para el que haya perdido el sentido y anduvo caído y sin más esperanza en su ser. Nuestro Dios es Él, nuestro amado y nuestro Rey.
- El giro que Dios hizo crecer, el día que alumbro con esperanza se vio más fuerte que aquél que no conoció sus dichos, que no escucho y no quiso entender, que se equivocó reiteradas veces y hasta hoy no sabe que hacer, todo eso es parte del corazón del hombre y de su débil pensamiento, todo eso es frágil como el cristal y débil como la brisa que se pierde en la inmensidad. Sin Dios no hay sentido, sin Dios no hay más vida, no hay más justicia y tampoco hay libertad.